La
educación de los niños de 0 a 3 años implica determinados problemas
que es necesario abordar para pensar en instituciones educativas que
desarrollen propuestas de enseñanza adecuadas a los niños pequeños,
incluyendo los cuidados básicos desde la intencionalidad pedagógica.
Desde el reconocimiento del Jardín Maternal como parte del Nivel
Inicial y como espacio educativo, debemos, a su vez, establecer las
peculiaridades que lo identifican y que caracterizan las
especificidades de las acciones educativas con los niños mas pequeños:
la tarea con las familias, el desarrollo del lenguaje, el abordaje de
los contenidos, el rol del educador, sus estrategias e intervenciones,
los espacios, los tiempos, los materiales, la organización
institucional, la planificación, las propuestas de enseñanza.
Laura Pitluk al respecto señala:" debemos pensar en una modalidad de planificación que
integre y articule a todas las propuestas: los Recorridos Didácticos.
Esta planificación posibilitará organizar la complejidad de la
educación en los primeros años buscando alternativas para desarrollar
propuestas ricas que enriquezcan los aprendizajes infantiles. Esto será
posible desde un modelo educativo de calidad sustentado en el derecho
de los niños a educarse desde edades tempranas". El docente asume un rol fundamental al ser quien pone
en juego la función pedagógica y social que el jardín maternal cumple
como toda institución educativa.
Es
fundamental comprender y analizar la tarea en cada una de las
secciones del Jardín Maternal y las diferentes posibilidades de
organización de las propuestas respetando las peculiaridades de la
institución y de los niños. Identificar las posibilidades de aprendizaje de los
niños de 0 a 3 años implica adecuar los modos de enseñar, el estilo de
las propuestas y redefinir qué, cómo y cuándo se enseña. Sobre la base
de diseñar y desarrollar las tareas sobre la base de relaciones
afectivas fuertes y respetuosas, se hace necesario partir de la
observación de los niños, sus acciones y relaciones a fin de planificar
las tareas y las intervenciones favoreciendo los aprendizajes y las
posibilidades del desarrollo infantil. En el desarrollo de las tareas
diarias se hace necesario contar con tiempos individuales y grupales,
tiempos de cuidados, descanso y mimos, tiempo de propuestas
secuenciadas con diferentes modalidades de intervenciones docentes, que
favorezcan los contactos con múltiples objetos, las diversas acciones e
interacciones, el acercamiento personal, a fin de colaborar en los
procesos personales de aprendizaje y en los inicios de conformación de
lo grupal.
En el Jardín maternal
adquiere dimensiones fundamentales LO ACTITUDINAL ya que cada una de las actitudes de
los adultos cercanos se impregnan en el presente y el futuro de los
niños. Sabemos que en edades tan tempranas, cuando cada gesto transmite
tantos significados, una sonrisa, una caricia, un modo de acercarse,
marca el rumbo en las relaciones y en la vida. En este sentido es
fundamental reconocer que la necesidad de una comunicación básicamente
gestual y corporal, se complementa con el acompañamiento del desarrollo
del lenguaje verbal, e implica un docente con una disponibilidad
corporal, afectiva y lúdica peculiar. Se incluye también la necesidad
de establecer con las familias relaciones de respeto y
complementariedad que implican un complejo trabajo diario de ajustes y
reajustes entre la comprensión de las diversas realidades familiares y
la adecuación a las normas que toda institución educativa implica.
Ahora
bien, si pensamos en cada una de las salas, podemos comprender que lo
moral y lo epistemológicamente bueno no es lo mismo para la sala de
bebés que para la sala de uno y para la de 2 años; que los espacios de
seguridad, los recorridos de enseñanza y lo que entendemos por la
promoción de lo humano es diferente en cada sala; tampoco son iguales
los andamios que deben construirse, ni se refiere a lo mismo el pensar,
retomando a Victoria Peralta, en una “Educación Oportuna para cada etapa de la vida”.
Los que “miramos” al Jardín Maternal desde adentro sabemos que lo que
se considera oportuno para otras etapas de la vida no tiene
absolutamente nada que ver con lo oportuno para la educación de los
niños de 0 a 3 años.
Si
pensamos en los viejos problemas desde nuevas propuestas, podemos
encontrar el equilibrio necesario entre los contenidos y la crianza,
entre la sobre estimulación y la ausencia de propuestas, entre la
planificación y la improvisación, entre la ausencia y la invasión
familiar, desde resoluciones que prioricen a los niños y posibiliten el
trabajo educativo.
Hablar
de enseñanza en edades tempranas, implica necesariamente pensar en las
especificidades del desarrollo de los niños, las modalidades
organizativas de las instituciones, la adecuación de los proyectos (sus
temáticas, sus metas, sus contenidos, sus propuestas, sus secuencias) y
fundamentalmente la esencial disponibilidad docente (afectiva, lúdica y
corporal) para diseñar y coordinar la enseñanza y acompañar los
aprendizajes en la etapa más fértil y a su vez más vulnerable del
desarrollo y de la educación.
Trabajar con los niños pequeños desde este respeto y desde la idea del
enriquecimiento de todos por cada uno de estos aportes, conforma la
formación en valores democráticos. Pero ¿cómo educar desde esta mirada en un mundo complejo como el actual?
Formando sujetos capacitados para expresarse, defenderse, comunicarse,
contactarse, formar un pensamiento crítico y autónomo, sentirse parte
responsable de los sucesos personales y sociales. Y esto se forma desde
los inicios educativos. De allí la importancia significativa de
pensar en una Educación Inicial de calidad para todos los niños,
Se propone leer el DOCUMENTO DE DESARROLLO CURRICULAR: “LA PLANIFICACIÓN EN EL NIVEL INICIAL”
Proponemos
una organización similar al Diseño Curricular de la Prov. de Bs. As. donde los
contenidos a enseñar se organizan en cinco áreas de enseñanza que van a
orientar cada uno de los cuadernillos que en este curso desarrollaremos.
·Formación personal y social
·Exploración del ambiente
·Desarrollo motriz
·Comunicación y expresión
·Juego
Esta
organización nos posibilitará combinar saberes provenientes de diferentes
ámbitos culturales, al ordenar y articular categorías que no son excluyentes y
favorecen la discusión en torno de aspectos que aún no están definidos o que se
transforman en cada ámbito.
La idea
de Área intenta favorecer la comprensión, posibilita el establecimiento de
relaciones entre los contenidos que se seleccionaron, sin demarcar límites
rígidos, permite integrar, conectar, de modo de favorecer el conocimiento y la
comprensión de la realidad como un todo dinámico y complejo.
Cabe
aclarar que algunos de los contenidos enunciados están planteados como
prácticas ya que expresan la necesidad de que el bebé/niño accione sobre los
objetos de su entorno cercano, donde se pondrá en juego el conocimiento de su
propio cuerpo, del ambiente y de los objetos que se le ofrezcan para ampliar
sus experiencias.
Asimismo
importa explicitar que esta división por áreas en el Diseño Curricular es solo
a efectos de organizar los contenidos, pero en la tarea cotidiana de las salas
–en particular en las dos primeras secciones– se enseñan de manera articulada.
ÁREAS DE ENSEÑANZA
A continuación se mencionan cuáles son los
aspectos generales a considerar en cada área.
ACTIVIDAD DE ARTICULACIÓN Cuadernillo N°2
El video muestra a los integrantes de una sala..sus características..y las propuestas didácticas.
A)1-Armar una lista de más de seis actividades que se observan en el video y proponer otras cuatro.
Formación personal y social
Comprenderemos
que el bebé percibe que todo lo placentero es propio y que lo displacentero,
proceda o no de su interior, es del mundo externo. La frontera que permite
discriminar lo que le es propio –su realidad interna–, de la realidad externa,
no está dada en la dotación biológica de la especie humana, sino que es
producto de la experiencia, y ésta nunca es acabada.
La
constitución del yo del bebé produce de forma paulatina a partir de:
·la
percepción y la progresiva discriminación de sensaciones (placer-displacer);
·el
desarrollo de los movimientos y la acción sobre los objetos que le posibilitan
ir alcanzando mayor control sobre sí;
·y
fundamentalmente descubrir la existencia de los otros e interactuar con ellos,
que locontienen y le devuelven afecto.
Reconoceremos
que el vínculo con los otros favorecerá el desarrollo de la confianza en sí
mismo y la configuración de su personalidad. De a poco irá adquiriendo una
mayor autonomía que le permitirá diferenciarse, separarse de los demás e ir
fortaleciendo su yo, para eso necesita de pares y adultos, quienes al ofrecer
diferentes modelos de identificación irán permitiendo la constitución de su
subjetividad.
Partiremos
de considerar a la familia como la primera instancia de socialización y la que
le permite al niño ir construyendo su identidad. El ingreso de un niño a la
institución educativa amplia ese universo inicial, la convivencia con otros
niños y con otros adultos, de orígenes, hábitos y culturas diversos posibilita
y favorece el conocimiento de otras realidades distintas.
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Exploración del ambiente
Se planteará
la importancia de la exploración como una actividad específica del Nivel
Inicial y particularmente prioritaria en el Jardín Maternal. Durante este
proceso, el niño, organiza y estructura sus actuaciones con el propósito de
obtener información acerca del mundo que lo rodea. Accionar sobre los objetos
le permite realizar sus primeras aproximaciones a la organización del mundo
externo, al tiempo que estructura y organiza sus estructuras internas.
Veremos
como los niños exploran sus posibilidades de movimiento, los sonidos que pueden
producir con diferentes objetos o con su propia voz, las características de los
objetos y los posibles usos de los mismos.
La exploración tiene dos objetivos: por un lado probar las distintas
acciones que el sujeto es capaz de realizar adecuándolas al objeto y
complejizarlas al coordinarlas o transformarlas en función de los resultados de
esas primeras acciones posibles y por otro lado conocer las características y
posibilidades de los materiales. En la exploración la acción está al servicio
del objeto y permite conocerlo. (DGCyE, DPEI, Orientación Didáctica Nº6. La
Plata, DGCyE, 2009)
Estos dos
aspectos de la exploración no implican necesariamente una jerarquización ni una
secuenciación. En estas acciones se entrecruzan las exploraciones que realizan
los niños sobre las características y reacciones del objeto con la indagación
acerca de las acciones que es posible aplicar al mismo. A partir de estas
actividades los niños van transformando y enriqueciendo sus esquemas de acción,
al tiempo que conocen y transforman los objetos.
Apreciaremos
como en la exploración es el niño quien organiza sus acciones de manera
autónoma, para lo cual requerirá que el docente diseñe la propuesta, seleccione
los materiales, prevea el tiempo y el espacio y que establezca las intenciones
educativas previamente.
Las
primeras exploraciones activas del niño comienzan a partir de su propio cuerpo
y de la acción de éste sobre el mundo que lo rodea. Todas estas acciones le
brindan información que paulatinamente se irá ampliando y enriqueciendo. En los
primeros años de vida el contacto con el mundo permite a los niños construir
conocimientos prácticos sobre su entorno, relacionados con su capacidad de
percibir la existencia de objetos, seres, formas, colores, olores, sonidos, de
realizar movimientos en los espacios y de manipular los objetos. El niño
experimenta al realizar acciones cada vez más coordinadas e intencionadas. Los
adultos en interacción con los niños acercarán los objetos, sostendrán la
acción con su palabra y su mirada, realizarán actividades conjuntas a fin de
que los niños vayan desarrollando nuevos aprendizajes.
Descubriremos
que los niños inician un reconocimiento de ciertas regularidades de los
fenómenos sociales y naturales e identifican contextos diversos, movidos por
sus propias necesidades y la curiosidad que, confrontadas con las respuestas
ofrecidas por los adultos, otros niños o por diversas fuentes de información
(libros, noticias de TV, revistas) enriquecerán el conocimiento del mundo y le
permitirán ir construyendo explicaciones para los diferentes fenómenos y
acontecimientos, que en sus inicios serán subjetivas e individuales.
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Desarrollo motriz
“La historia del crecimiento del
niño es la historia de una dependencia absoluta que va disminuyendo
gradualmente y avanza a tientas hacia la independencia”(Winnicott, 1989).
El contacto con el cuerpo del bebé, el modo de ubicarlo, de sostenerlo,
es una experiencia necesaria para que el niño pueda discriminar y diferenciar
su cuerpo de los otros, explorarlo y descubrir posibilidades. “El cuerpo es la
base sobre la cual se constituye la identidad de cada sujeto que requiere para
su evolución y desarrollo la investidura afectiva de los otros significativos,
particularmente de aquellos que rodean al niño durante los primeros años de
vida”.(Secretaría de Educación, GCABA, 2000)
“La vivencia de lo corporal, que
tan tempranamente se graba en el niño, autoriza a pensar el cuerpo
nutriciamente como base de acontecimientos de intercambio yo-mundo” (Echeverría, H., 2001). El
vínculo con el cuerpo del niño, que atienda a sus posibilidades, a sus gestos,
a su actitud postural, a su lenguaje propio, irá constituyendo un “modo de ser”
del cuerpo de ese niño.
Proyectaremos
las actividades de exploración de los diferentes objetos puestos a disposición
de los niños las que posibilitarán mayor precisión en sus movimientos y un
ajuste de los mismos a las demandas de la acción, con la consecuente
coordinación del hacer y del mirar. Las diferentes experiencias de probar y
probarse frente a los desafíos de moverse en el espacio y dominar los
movimientos de su cuerpo, les permitirá adquirir lentamente conciencia de las
posibilidades y limitaciones propias.
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Comunicación y expresión
Descubriremos
que desde su nacimiento, el niño aprende diferentes procedimientos que le
posibilitan cumplir distintas funciones comunicativas, las que son posibles
gracias a las interacciones con los adultos, quienes dan significación e
intencionalidad a las manifestaciones del niño y le permiten adquirir
habilidades específicas referidas al lenguaje.
Estableceremos
relaciones entre subjetividad y lenguaje, la palabra nombra, configura a los
sujetos, da la posibilidad de designar el contexto y también de actuar sobre
él. A través de la lengua se opera sobre la realidad y paralelamente se
construye.
Cuando haremos
referencia al lenguaje lo pensaremos en su forma verbal pero también en la que
lo precede: el lenguaje no verbal. En ambos casos, en lo verbal y en lo no
verbal, la necesidad de interpretación por parte del adulto es fundamental para
especificarlo, diferenciarlo y comprenderlo.
Graciela
Montes (1999) señala que son las palabras las que van estructurando el mundo
infantil, lo ordenan de acuerdo con una carga cultural, un modo de ver, sentir
y manejar el mundo.
Pero
también reconoceremos los otros modos de expresión y comunicación, los otros
lenguajes expresivos como la comunicación sonora y musical, la expresión
corporal y los lenguajes visuales, amplían y complejizan las capacidades de los
niños de expresarse, pero también de comprender y participar en el mundo
cultural.
Las
actividades artísticas le proporcionan al niño la posibilidad de comunicar sus
sentimientos, ideas y actitudes; crear y representar el mundo que lo rodea: el
de la imaginación y el de la fantasía. Descubriremos la integración entre los
aspectos sensitivos, estéticos, afectivos y cognitivos, confiere un carácter
significativo a estas formas de la expresión humana que por sí justifican su
presencia en el contexto de la educación, de un modo general y particularmente
en la educación infantil.
Incluiremos
también los otros modos de expresión y comunicación, los otros lenguajes
expresivos como la comunicación sonora y musical, la expresión corporal y los
lenguajes visuales, amplían y complejizan las capacidades de los niños de
expresarse, pero también de comprender y participar en el mundo cultural.
Las
actividades artísticas le proporcionan al niño la posibilidad de comunicar sus
sentimientos, ideas y actitudes; crear y representar el mundo que lo rodea: el
de la imaginación y el de la fantasía. La integración entre los aspectos
sensitivos, estéticos, afectivos y cognitivos, confiere un carácter
significativo a estas formas de la expresión humana que por sí justifican su
presencia en el contexto de la educación, de un modo general y particularmente
en la educación infantil.
SALA
DE BEBÉS
desde 45 días a 12 meses
SALA DE DEAMBULADORES desde 1 a 2 años (HACER CLIK)
Juego
“El juego es patrimonio
privilegiado de la infancia y uno de sus derechos inalienables, por lo tanto
resulta importante garantizar en el nivel inicial, la presencia del juego como
un derecho de los niños.
El juego ofrece a los niños
oportunidades para el desarrollo de las capacidades representativas, la
creatividad, la imaginación, la comunicación, ampliando la capacidad de
comprensión del mundo para constituirse en miembro de una sociedad y una cultura” (Malajovich, 2000).
“El juego es una construcción
social, no un rasgo natural de la infancia. El juego es una expresión social y
cultural que se transmite y recrea entre generaciones, y requiere de un
aprendizaje social. Esto quiere decir que los niños aprenden a jugar: aprenden
a comprender, a dominar y por último, a producir una situación que es distinta
a otras” (DGCyE,
2008). Por lo tanto se enseña a jugar, y eso define la función educativa del
ciclo y nos invita a diagramar la intervención del docente que en este sentido
lleva a cabo un rol mediador.
Consideraremos
que desde muy temprana edad deben brindarse las posibilidades de juego de los
niños. La evolución y el desarrollo de los pequeños van marcando diferentes
características en sus juegos, se tratará entonces de identificar los rasgos
propios del juego en el Jardín Maternal.
Es
necesario plantear en este ciclo que el juego implica crear un ambiente (no
solo un espacio) compartido donde se establecen relaciones intersubjetivas
entre los docentes y niños y entre los niños entre sí. El modo de comunicación
que se construye es lo que otorga sentido a las situaciones de juego. El
docente observará atentamente qué situaciones de juego surgen o inician los
niños o promoverá otras para “avanzar hacia formas cognitivas más complejas”
(Soto y Violante, 2008).
Analizaremos
la actitud de disponibilidad que se requiere del maestro para el juego, que supone
una comunicación tal que ambos, adulto y niño/bebé compartan significados en
relación con la situación de juego que se desarrolla. Tal como varios autores
que veremos entenderemos que el juego es una actividad social- cultural por lo
tanto es el maestro quien construye los marcos significativos de juego que
deben ser compartidos y en ello trabajaremos.
Cuando
analicemos el juego del niño será preciso distinguir entre estructura y
contenido. La primera hace referencia al modo en que se juega que tiene
relación con las posibilidades cognitivas de los niños (el juego de ejercicio,
el juego simbólico) mientras que el contenido refiere al qué se juega y está
condicionado por la cultura de su tiempo, por su pertenencia social y por la
experiencia del niño y sus condiciones de vida. El conocimiento y la
comprensión de estos aspectos por parte del docente posibilitarán la presencia
de propuestas enriquecedoras que permitan que los niños aprendan nuevos modos
de jugar, al tiempo que amplían los contenidos lúdicos.
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ACTIVIDAD DE ARTICULACIÓN
El video inicial muestra a los integrantes de una sala
B) a-.De las DIEZ actividades de la lista realizada en el punto A-1) señalar qué ÁREA DEL ENSEÑANZA prima, sobresale en cada. (más allá de que entendemos las ÁREAS COMO UN ENTRAMADO conceptual)